cualquier dia pasado fue mejor

Las personas cambian.

Lo descubrí mientras leía un libro de Franz Kafka ( “el castillo” si no me equivoco).   El señor del castillo acaba aceptando al agrimensor después de muchas desavenencias, cambiando su idea inicial de no aceptar trato alguno con él.

Cambiamos constantemente. Tenemos una base, una ética que consideramos virgen, inalterada desde que tenemos conciencia de nuestra conciencia. ¿Pero recordamos exactamente cómo era esa ética que antaño tuvimos? ¿ Mantenemos pues, esa moral como pilar básico de nuestro ser y nos guiamos de acuerdo a ella? Quizá alguno de vosotros, de los que leeis esto, tengais la errónea idea de no valorar en su justa medida estas últimas preguntas y no recapaciteis sobre ello lo debido.

No puedo hablar por nadie, y a duras penas por mi. Pero si he de ser sincero ( en realidad iba a decir franco, pero odio esa palabra a pesar de ser consciente de sus múltiples significados), mis principios nunca han sido los que me guian ahora. Lo que antes pudo ser negro, tal vez se haya convertido en blanco, que no digo que lo sea, entendámonos. Como ejemplo ilustrativo y sencillo: con 13 años odiaba Nirvana. El puro, un viejo amigo lo amaba y lo escuchaba mucho. Yo no lo entendia. Sólo era ruido. Hoy dia Nirvana ocupa un puesto privilegiado en la lista de mis preferencias musicales.

Este ejemplo musical se puede xtrapolar a otros ámbitos, mucho más importantes para la vida de un individuo ( no digo que la música no sea importante). Pero con él he querido reflejar algo tan sencillo como los cambios de gusto.

Claro que cambiamos de gustos!! estareis pensando. ¿Pero, por qué? ¿pOR QUÉ llegamos a cambiar tanto a lo largo y ancho de nuestras vidas, que si de ancianos pusieramos un video recopilatorio de nuestros gustos con 15 años no nos recordariamos casi? Estoy convencido que la mayoría de vosotros, los que aún permaneceis ahi leyendo hasta aqui, no estáis de acuerdo con lo que acabo de preguntar, puesto que os habeis obcecado en el ejemplo de la música. ¿tal vez con otro ejemplo?

veamos… ¿Cuántos de vosotros habeis creido alguna vez que vuestro primer amor iba a ser para siempre, que jamás lo olvidariais, que siempre estaría ahi, y sin embargo con el paso de los dias y años, eso se ha convertido en una mera quimera, algo que ahora calificais de infantil? Unos cuantos ya se han convencido de lo que digo ahora. Lo siento

En estos momentos, si seguis despiertos, me gustaría ahondar un poco más en la materia. En realidad lo que quiero es exponer una idea que tengo en la cabeza, con los pocos recursos que poseo para hacerlo.

Cómo iba diciendo; las personas cambiamos, o mejor dicho, nos cambian. Es algo inevitable y viene descrito en las primeras páginas del manual de relaciones interpersonales que llevamos escrito en nuestro ADN. Cambiamos al hablar con las personas, al escucharlas, cuando nos hacen sentir, cuando compartimos, pero sobre todo, cambiamos cuando algo duro ocurre en nuestras vidas. Cuando perdemos a alguien, solemos cambiar, aunque con el paso del tiempo mucha gente olvida y vuelve al lugar del que partió. Los menos. Pero lo que más nos hace cambiar es cuando encontramos al alguien. A alguien que de verdad nos llene. ¿Y sabeis lo más gracioso del asunto? no nos damos cuenta de ese cambio hasta que perdemos a esa persona.

Esta semana, el que aqui escribe diciendo que las personas cambian, ha dado un par de consejos donde se incluía la frase: “las personas no cambian”. Pues si alguna de esas personas lee esto, lo siento, me equivoqué. De hecho, las personas cambiamos a cada instante.

Ignoro a quién le puede interesar esto, sólo lo quiero dejar escrito, para el dia en que vuelva a creer que las personas no cambiamos. Saber que un dia creí que podiamos cambiar.

A veces hace falta creerlo.

~ por tonybraun en Abril 18, 2008.

Escribe un comentario